miércoles, 31 de agosto de 2016

Palabras para terminar el mes

¡Cuando uno logra ver un hecho fastidioso desde un nuevo ángulo, es sorprendente cómo todos sus contornos y bordes cambian súbitamente de forma!

La librería encantada
Cristopher Morley
Ed. Periférica


martes, 30 de agosto de 2016

Desolación

Cuando él murió, Eulalia guardó aquella maleta que la acompañó en sus viajes. También arrinconó los discos que con tanto placer había escuchado. Gracias a ella, comprendí lo que era la desolación. Aquella mujer cerró la puerta a cualquier estímulo o sentimiento que la alejara de lo único a lo que podía dar cobijo: el dolor absorbente de la soledad.

C.M.SB.

Anuska Allepuz

lunes, 29 de agosto de 2016

Finales de agosto

Por la mañana, floto en el agua de la piscina y, mientras me siento ligera, olvido que las vacaciones están a punto de terminar. Regreso a casa silbando, con el bañador aún húmedo, fresca. Tengo apetito y como con gusto lo que hay encima de la mesa. Todo me sabe rico. Después, mientras me dirijo al único bar que descubro abierto, paso por delante de unos cuantos locales en cuyos escaparates leo sucesivamente SE ALQUILA, SE VENDE, SE TRASPASA. Me sorprendo de la cantidad de cosas, antes tan familiares, que van desapareciendo del paisaje. La ciudad cambia y se transforma en un desierto. Agosto todavía agudiza más esa sensación.
Mientras escribo estas líneas, me entra el sueño. Voy a cerrar esta entrada para estirarme sobre las sábanas, para imaginar que aún sigo flotando sobre las aguas azules de la piscina, libre. 

C.M.SB.

Álvaro Domínguez


jueves, 25 de agosto de 2016

Caracoles

El caracol inventa historias para sí. Con la práctica, adquiere ingenio y cada vez son más chistosas. A cada ocurrencia nueva, suelta una risa que hace que su cuerpo se agite dentro de la caracola. A veces, es tal su carcajada, que debe salir al exterior a recuperar el aire perdido. Hasta que un día, encuentra sobre la hierba a otros muchos caracoles que le miran con expectación. Decide entonces compartir sus risas y sus historias. 

C.M.SB.



miércoles, 24 de agosto de 2016

Palabras para hoy

Se empieza a leer por las mismas razones por las que se empieza a escribir: para comprender el mundo.

(Juan José Millás)

Tiempos modernos (Chaplin)

martes, 23 de agosto de 2016

Una buena iniciativa

Gracias a El País descubro una idea genial, una buena iniciativa que consiste en acercar los libros a las costas españolas con el fin de fomentar la lectura. Se trata de las Biblioplayas. Aquí os dejo una imagen. 

C.M.SB.



lunes, 22 de agosto de 2016

Palabras para hoy

Uno escribe sin saber muy bien por qué o para qué, pero se supone que tiene que ver con las cosas en las que más profundamente cree, con los temas que lo desvelan.

El cazador de historias
(Eduardo Galeano)



domingo, 21 de agosto de 2016

Tejas

Bajo las tejas se tejen miles de historias, circula la risa, suenan voces que susurran, gimen o gritan. Bajo las tejas se tejen lo sueños y las realidades, se respira, se inventa, se añora o se olvida.
Bajo las tejas se entretejen las vidas, se cuentan verdades y se discurren mentiras, se oye la lluvia o el viento y se siente el calor de la tarde.
Bajo las tejas se teje el mundo mientras pasan las horas, las nubes y las golondrinas.

C.M.SB.

Fotografía: C.M.SB.



viernes, 19 de agosto de 2016

Propósitos

Cuando comenzó agosto, me propuse hacer una entrada diaria en este blog. Con esta, la número doce del mes, compruebo una vez más que los propósitos- al menos en mi caso- están pensados para incumplirlos. En fin.

C.M.SB.


martes, 16 de agosto de 2016

Máquinas

Compro cuatro cosillas en una gran superficie. Voy a pagar a la caja y una empleada me detiene con gran amabilidad. Venga usted por aquí, a la zona de autopago, me dice con una sonrisa de oreja a oreja. Voy y me deja frente a una máquina que lee el código de barras de cada producto, te indica el precio y te señala las opciones de pago. Acto seguido te extiende el comprobante. Después, metes tus cuatro cosillas en una de las bolsas de plástico a tal fin preparadas, y te marchas por donde has venido. Todo rápido. Todo impersonal. Todo un "hágalo usted mismo".
Me pregunto cuánto tiempo conservarán los cajeros su puesto de trabajo. 

C.M.SB.






sábado, 13 de agosto de 2016

Recomendación

Os recomiendo visitar La catedral de la Fe en Mejorada del Campo. Wikipedia nos informa sobre su creador: 
Justo Gallego Martínez es un exmonje español que construye su propia catedral en su pueblo natal.
Ingresó a la edad de 27 años en el monasterio de Santa María de Huerta para abandonarlo sin llegar a hacer los votos, cuando contrajo tuberculosis en 1961.
Justo comenzó a construir su catedral en unos terrenos que había heredado de sus padres. Su cúpula tiene 40 metros de alto. Lo ha hecho casi todo solo, con algo de ayuda de sus seis sobrinos y de voluntarios eventuales. 
No existen planos ni proyecto de la obra, ya que Justo Gallego dice tenerlo "todo en su cabeza". Tampoco tiene conocimientos especializados en albañilería ni arquitectura y tuvo incluso que abandonar sus estudios primarios debido a la guerra civil española. Según cuenta el propio Justo, obtuvo los conocimientos necesarios a través de libros sobre catedrales y castillos.
La mayor parte de los materiales de construcción que utiliza son reciclados. Su lema es "servir primero a Dios, luego al prójimo y por último a mí mismo" y por eso comenzó una catedral sin más conocimientos que los leídos en libros antiguos, muchos de ellos en latín.
Gallego aseguró que cerca de 2.000 personas acuden cada verano a visitar la catedral, y son muchos los estudiantes, sobre todo extranjeros, que le ayudan en esta época.

Fotografías: C.M.SB.

martes, 9 de agosto de 2016

Una sombra

La pareja paseaba a orillas del Sena, deteniéndose de vez en cuando a echar un vistazo a los libros expuestos en los bouquinistes. A pocos pasos, vieron a una anciana con la mano extendida, una mano temblorosa. Su rostro estaba oculto por un pañuelo, tan calado, que ni siquiera asomaba la punta de la nariz. Jamás habían visto una espalda tan encorvada.
La pareja se detuvo a corta distancia y ella, desoyendo a su acompañante que trataba de disuadirla, buscó una moneda. Luego, la soltó en el aire para que cayera sobre la mano abierta. En ese levísimo intervalo de tiempo, ella levantó la mirada y se encontró con los ojos de un vendedor que, mientras sonreía con burla, dibujaba con el dedo un no en el aire.
Ya era tarde. La vieja había atrapado la moneda. 
La pareja echó a andar. Él, malhumorado. Ella, pensativa. 
La mujer se detuvo y se giró. Quería ver a la anciana, verla con detalle. Allí seguía, en el mismo punto. Igual de agachada, igual de temblorosa. Pero las piernas eran recias y demasiado velludas. Eran, sin duda, unas piernas jóvenes. Observó la mano, una mano fuerte, sin manchas, una mano masculina. 
La pareja retomó su camino. Él le reprochaba su ingenuidad. Ella apenas le oía. Caminaba en silencio, sintiendo un escalofrío en la espalda. A cada paso, imaginaba la vida de ese hombre. Le imaginaba despertándose por la mañana en algún cuartucho. La ropa de mujer, arrugada y tirada de cualquier manera, le esperaría sobre una silla. Aquel hombre se arrancaría el sueño y se vestiría deprisa, poniendo mucho cuidado en ocultar su cara. Después, se lanzaría a la calle al encuentro de turistas. Una moneda por aquí, una moneda por allá. Pasarían las horas. La espalda le dolería al final de la jornada. 
La mujer sacudió la cabeza en un esfuerzo por olvidar esa sombra, habitante oscuro en la ciudad de la luz.

C.M.SB.


domingo, 7 de agosto de 2016

sábado, 6 de agosto de 2016

Recomendación

Hoy os hablo de uno de los últimos libros que he leído: La librería ambulante (Christopher Morley), editorial Periférica. Os recomiendo esta deliciosa novela en la que se dan cita el humor, la aventura y el amor. Ideal para aquellos que amen los libros y que sean aficionados a las historias que ensalzan el gusto por la lectura. Todo un descubrimiento. Inolvidables los personajes.
Ya estoy deseando leer la segunda parte: La librería encantada.

C.M.SB.


viernes, 5 de agosto de 2016

Herencia

Supongo que mi manía de hacer collages viene de lejos y, sin duda, fue mi padre quien, de manera inconsciente, me inoculó ese veneno. Era él quien recortaba imágenes de revistas, periódicos y postales. Luego, las pegaba sin orden ni concierto sobre las paredes de mi cuarto. Valía cualquier cosa, bonita o fea. Cuando me tumbaba en la cama, a la altura de la cabeza, quedaba una rana enorme, con ojos saltones y amarillos. Aquel animalejo era lo último que veía en el día y lo primero que me saludaba al despertar. Yo adoraba aquella habitación.
Un buen día, se decidió que había que empapelarla. Así que todos, yo misma, nos pusimos a arrancar los recortes. Incomprensiblemente, me resultó divertido. Poco después, las paredes se cubrieron de capullos de rosa. El cuarto quedó precioso. Sin embargo, cada noche, antes de apagar la luz, yo buscaba en vano los ojos de la rana. Creo que, todavía hoy, me gustaría volver a verlos antes de cerrar los míos para dormir.

C.M.SB.



jueves, 4 de agosto de 2016

El mundo, el mar

Siempre juntos y siempre distintos. El mayor sueña con ser piloto, explorador o alpinista. Quiere descubrir el mundo. Para hacerlo suyo. 
El pequeño le sigue los pasos, con los ojos abiertos, con un puntito de miedo allá en el fondo de sus pupilas. El mundo es demasiado grande para él. 
El mayor sonríe al pequeño. Le anima a abrir esa puerta, a descorrer esa cortina, a mirar la vida sin temor. 
Hoy, juntos, se han asomado al mar.

C.M.SB.

Merve Ozaslan
                                                             

miércoles, 3 de agosto de 2016

martes, 2 de agosto de 2016

lunes, 1 de agosto de 2016

Palabras para hoy

Lo salvaje requiere que aprendamos del terreno, saludemos a las plantas, los animales y las aves, vadeemos arroyos y crucemos las sierras, y que al volver a casa contemos una buena historia.

(Gary Snyder)