domingo, 12 de febrero de 2023

Bajo las aguas

El niño raro buscó en lo más recóndito de sí mismo. Tomó aire y braceó hasta adentrarse en sus aguas más profundas, en aquellas aguas solitarias y silenciosas en las que rara vez entraba la luz. Jamás se había sentido tan pequeño y tan solo. ¿No sería mejor regresar a la superficie para buscar un lugar seguro? El niño dudó. Una, dos, mil veces. Sin embargo, los latidos de su corazón, fuertes, aislados, dolorosos, le impulsaban a continuar un poco más. Y así, brazada a brazada, duda a duda, llegó hasta el fondo de su propio mar. Fue entonces cuando estiró las manos para tocar el suelo marino, esa arena en la que estaban enterradas conchas y estrellas, hundidos restos de naufragios y batallas, y donde yacía, en un silencio dormido, el cofre de un tesoro. El niño acarició su tapa. Sobre ella, escrito con letras oxidadas, le aguardaba su nombre desde siempre. 

C.M.SB. 

¿?


domingo, 5 de febrero de 2023

Impulso

Es negro. Y tiene las orejas largas, abiertas como dos alas. Corre entre la hierba, suelto, libre. Si le observas, parece que sonríe. Se detiene bajo los árboles y olisquea la tierra con fruición. Por un momento, tratas de imaginar qué aromas ascienden hacia su cerebro. Imaginas el olor intenso de la tierra, de las hojas caídas, de las briznas de hierba, del hielo de la mañana,  de toda esa vida diminuta y oculta que bulle bajo nuestros pies. Por un momento, sientes el impulso de tumbarte sobre esa tierra para pegar tu nariz al suelo y aspirar todos los matices. Y así,  ir al encuentro del origen, de lo natural y sencillo, para buscar las raíces del mundo, para descubrirlo y amarlo como si fuera virgen, nuevo.

C.M.SB.

¿?



miércoles, 1 de febrero de 2023

Un nuevo comienzo

Observas al niño que corretea delante de ti. Ves su espalda, sus pies pequeños,  su cabeza cubierta por la capucha. Con una mano arrastra -sin que parezca pesarle- una mochila llena, de esas que llevan ruedas. En la mañana fría, lo ves desaparecer entre otros muchos niños y en ese instante te preguntas si en esa mochila no llevará la felicidad, la inocencia de un nuevo comienzo.

C.M.SB.

¿?


domingo, 22 de enero de 2023

La chispa

Se abre la mañana con viento frío, con el canto de los pájaros, con nuevos interrogantes.

Tratas de adivinar el horizonte, pero, por más que te pones de puntillas, sigue siendo inalcanzable.

Indagas en tus pensamientos, intentas ordenarlos, pero, al instante, vuelven a descolocarse, vuelven a volar como avecillas asustadas.

Entonces tus dedos buscan las teclas, bucean en las palabras y, de pronto, el viento amaina.

La mañana sigue siendo fría, pero, en alguna parte de ti, casi sin darte cuenta, has encendido una chispa de esperanza. 

C.M.SB.

¿?



sábado, 21 de enero de 2023

Confidencias

Madre, hermana,

amiga, compañera.

Una mesa.

Un café, unos cigarrillos.

El calor de la cocina.

El calor de las palabras.

Confidencias.

C.M.SB.

¿?


lunes, 16 de enero de 2023

Una voz, un secreto

Abres el mapa. 
Caminas, te pierdes.
Das vueltas, giras, te paras. 
Y vuelves a andar.

El corazón te late demasiado aprisa.
Duele. 

Oyes de pronto la voz del agua.
¿Es el río?
Sí, es él y te pide que te sientes en su orilla. 
Quiere contarte un secreto.
Quiere que sepas cómo llegar al mar.

C.M.SB.

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martes, 3 de enero de 2023

El camino de los helechos

El niño raro siguió el camino de los helechos. Y así, paso a paso, llegó al claro del bosque. Recordó entonces el momento en que aquel círculo mágico se abrió por primera vez ante sus ojos. Recordó la sensación de que los árboles que lo conformaban le habían elegido a él para desvelarle un secreto, para mostrarle su tesoro, para hacerle, quizás, parte de él.
Desde aquel día, el niño regresó a aquel lugar cada tarde y así aprendió a descifrar las voces del bosque, unas voces que le invitaban a quedarse siempre un poquito más. Y así, con el transcurso de las semanas y los meses, el niño iba prolongando sus visitas hasta que las tardes se convirtieron en noches y estrellas.
Al niño le gustaba clavar los pies desnudos en aquella tierra, abrir los brazos y agitar los dedos de sus manos, sentir la sangre circulando por sus venas y reír con las cosquillas que le hacían las hormigas al trepar por sus piernas. Le gustaba saber que su piel empezaba a ser dura y rugosa y que su cuerpo ya olía a madera, a brotes a punto de florecer. 

C.M.SB.


¿?