Allí, en el silencio umbrío e inhabitado de los bosques, nació la historia del hombre. Allí, entre la bruma verde e indescifrable de los árboles, nacieron las religiones, la música, las leyendas, los sueños de libertad y la desesperanza. Y allí siguen, fundidos con el silencio, flotando sobre la bruma de cada tarde y esperándonos. Muchos ya no lo saben. Otros, por gracia o desgracia, recordamos todavía el eco de las voces de los árboles que aprendimos a escuchar en nuestra infancia. Pero todos los hombres, lo sepamos o no, lo queramos o no, perdemos mucho más que un pedazo de bosque cuando éste arde cualquier día de verano y en su lugar aparece un espacio calcinado y solitario, también mudo, también quieto e inhabitado, pero incapaz ya de guardar nuestros recuerdos ni de seguir alimentando la memoria de una especie que en él tiene su origen y su última morada.
La Tinta del Caracol
domingo, 19 de julio de 2026
jueves, 2 de julio de 2026
Feliz viaje
| Fotografía: Raquel Triguero |
lunes, 29 de junio de 2026
viernes, 19 de junio de 2026
Cuando se hace tarde
La mañana arranca con el espejismo de una temperatura fresca. Dejas el coche en su sitio y decides ir a pie para disfrutar de lo que la calle te ofrezca. Sin embargo, sin cumplir tu propósito, te metes tanto en tus pensamientos que llegas a tu destino sin darte cuenta. Luego, lees durante el café y te adentras en las páginas. El mundo que te rodea, por tanto, desaparece de nuevo y te olvidas de mirar. Pero, por fin, cuando te acercas a la barra para pagar, aterrizas y observas. Ves entonces a esas dos mujeres que desayunan juntas. Hay cierta tensión en su postura. De ahí deduces que no son íntimas. Tal vez compañeras de trabajo, no más. Ves a ese grupo de cuatro. Seguro que ellos sí están unidos por una relación de verdadera confianza. Se nota en sus cuerpos, más relajados que los de las dos mujeres. Tus sentidos se centran en el oído y capturas una conversación entre un cliente y el camarero. El cliente habla de un jugador de fútbol. Lo hace con gesto grave, como si la vida le fuera en sus jugadas, cuestionables, según su criterio. Les interrumpes y compruebas que el hombre te contempla malhumorado. Y, mientras el camarero te cobra la consumición, te quedas mirando al comentarista aficionado. A las claras se ve que sigue rumiando sus opiniones futbolísticas. Ahí te quedas hasta que eres consciente de que quizá no es educada tu fascinación. En ese instante, los ojos se trasladan a otro cliente que escucha con gesto inquieto un audio en el móvil. Y así, enganchada con la observación de unos y otros, te percatas de que es hora de marcharte. Cuando sales a la calle, se te queda corto el trayecto. Te gustaría seguir mirando, continuar empapándote del espectáculo de la gente, de la vida de esta mañana que arranca bajo un frescor que es puro espejismo. Quisieras cumplir tu propósito inicial, pero ya es tarde.
C.M.SB.
![]() |
| ¿? |
miércoles, 17 de junio de 2026
lunes, 15 de junio de 2026
Palabras para hoy
"Aun así, al volver a casa esa noche Connell releyó algunas notas que había estado tomando para un nuevo relato, y sintió la antigua palpitación del placer en su interior, como al contemplar un gol perfecto, como el movimiento susurrante de la luz entre las hojas, un fragmento de música que sale de la ventanilla de un coche al pasar. La vida brinda esos momentos de felicidad a pesar de todo".




.jpg)