sábado, 5 de septiembre de 2026

Os lo recomiendo

"He mirado las nubes. He respirado el viento, he visto cómo el olivo temblaba. He pasado frío. He mirado el hambre en mi vientre sin hacer nada. No hay más que eso. Solo tierra. Solo lluvia. Solo barro. Y eso lo es todo. Y es tan cierto, este todo, que hiere como mirar el sol a la cara." (pág. 204)

(Montse Alberts)
Solo tierra, solo lluvia, solo barro



 

jueves, 27 de agosto de 2026

Ya

Refresca y llueve. Llueve y cambia la luz. Cambia la luz y cambia la mirada. Los días vuelan y agosto se va agotando. Vuela agosto y vuelan las vacaciones. Se acaban las vacaciones y es como si acabara el verano. Y, cuando acaba el verano, empieza el curso y, con el curso, las rutinas y las novedades. También las incógnitas, los retos, los ya veremos. Se acerca septiembre y con él, los proyectos. Los músculos empiezan a desentumecerse y ya hay ganas de ponerse en pie, de sacudirse la pereza. Los ojos ya buscan nuevos caminos y el horizonte parece más ancho. Aquí y allá ves posibilidades. Se rehace el juego y ya hay impaciencia por saltar de casilla.
Llueve y refresca. Hoy huele a limpio, a futuro, a todo está por escribir.

C.M.SB.

¿?



domingo, 23 de agosto de 2026

Ese cielo de Bruselas

Repasas fotografías de otros veranos y encuentras esta. La habías olvidado y, sin embargo, al verla, se te amontonan los recuerdos de aquel viaje. Contemplas esa espalda, la mano que sostiene la mejilla e imaginas la mirada, casi la puedes ver. Esa mujer es tu madre y, sin embargo, en ese instante tiene algo de desconocida. ¿Qué vio ella en ese atardecer, en esa ciudad extranjera, en ese final del día? Quizá la fotografiaste así, un poco a traición, para capturar el misterio de lo que creemos conocer, para hacerte preguntas en el futuro (ese futuro que ya es hoy). Quién dice que no quisiste guardar su melancolía para hacerla tuya, sumergirte en la fugacidad de un rato compartido, acompañarla en la soledad de sus pensamientos, tenderle desde estas líneas el brazo que debería haber rodeado sus hombros. Hoy, la imaginación te permite ponerte muy cerca de ella para contemplar a su lado el cielo de Bruselas.

C.M.SB.



Fotografía: C.M.SB.


miércoles, 12 de agosto de 2026

Cosas que se pas(e)an por la cabeza

Frente a esos árboles y toda esa vida que muere cada verano, se me ocurre que deberíamos reservar espacios que fueran exclusivos para plantas y animales, que solo ellos pudieran habitarlos y que nosotros tuviéramos prohibido poner un pie en ellos, que permanecieran vírgenes, libres y a salvo de nuestras obras. Que fuéramos generosos y que nos conformáramos únicamente con tener noticia de esos paraísos. Que nos contentásemos con el placer de saber de su existencia. Como si fueran sueños reales y para siempre inalcanzables. 

C.M.SB.

¿?


miércoles, 5 de agosto de 2026

Ellas

Solo ellas, solo las palabras pueden rescatarte de la rareza, la inquietud o la melancolía. Conduces hacia casa, caminas hacia el portal, atraviesas esa calle, miras esa puerta o esa pared y ahí están, invitándote a reunirte con ellas, a perderte en sus sílabas y significados, a refugiarte en todo lo que pueden llegar a expresar, en lo que pueden aligerar lo que te pesa. Ellas se alían contigo y van surgiendo de las yemas de tus dedos que teclean a buen ritmo mientras los pensamientos se van ordenando o desordenando. Así, hoy, esas palabras te llevan a dos pérdidas o a dos presencias. Una la encuentras aquí al lado, a la vuelta de este edificio. La sientes cada día, la añoras en cada paseo, en esa torre y en sus campanas. La otra está en ese rostro tan conocido, en su indiferencia, en ese viaje en el que ya no puedes acompañar. Está en esa mirada cansada y ausente, en los recuerdos borrosos e inventados, en esa conversación silenciosa. Solo las palabras pueden aliviar esa sensación confusa de pérdida y presencia de lo que fue y ya no será nunca más. Hoy solo ellas, al ser escritas, calman y curan. Solo ellas te permiten recuperar por unos instantes lo que hubieras querido tener siempre. A ellas les das las gracias por darte la posibilidad de retener por un momento lo que se ha ido para no volver. Qué alivio saber que podrás regresar a ellas para que te den más. 

C.M.SB.

¿?


miércoles, 22 de julio de 2026

Posibles explicaciones

Hay cosas que se explican y no se explican. Bien mirado, ¿de dónde vendrá la fascinación del niño por el globo? ¿De dónde viene la felicidad de pasear con él? ¿Será porque siempre está a punto de escaparse? ¿Por su fragilidad? ¿Por mantenerlo sujeto y a raya? ¿O por la posibilidad de dejarlo libre y verlo volar?

C.M.SB.


¿?