miércoles, 28 de octubre de 2026

¿Cuántas?

Te da la tos y te das cuenta de lo mucho que estás hablando a lo largo de la mañana. ¿Y si hubiera un contador de palabras, igual que esos contadores de pasos que se ajustan a la muñeca? ¿Con qué cifra zanjarías, por ejemplo, el día de hoy? No puedes ni imaginarlo y es seguro que la cantidad te dejaría muda. Y de todas esas palabras, ¿quedará alguna en algún lugar, en el recuerdo de alguien? ¿O se borrarán para siempre? ¿Habrás dicho algo que tú misma recuperarás otro día y te sonará a cosa ya dicha? ¿Cuántas podrías haberte ahorrado?  ¿Cuántas te han acercado a otro y cuántas te habrán distanciado? ¿Cuáles se habrán ajustado a la imagen que los demás tienen de ti y cuáles habrán sorprendido porque no te pegan? ¿Cuántas habrán sido recibidas como agua caliente en pies fríos?

C.M.SB.

¿?


lunes, 26 de octubre de 2026

Párrafos para recordar (13)

En retrospectiva es fácil hacer esos balances y creo que son pocos los que pueden decir que han sido absolutamente fieles a ellos mismos. Pero como Sacks, me pregunto: << ¿Y si esta circunstancia y la otra y la otra hubieran sido distintas, qué clase de persona habría sido yo? ¿Qué clase de vida habría llevado?>>. Somos azar. Somos causas y efectos. Voluntad, pero también destino. Como dice en alguna parte Milan Kundera, estamos condenados a escribir nuestra vida en borrador sin posibilidad de pasarla jamás a limpio. Y así, entre la consciencia y la inconsciencia, vamos tejiendo torpemente -y pinchándonos cada tanto la yema de los dedos- la única vida que tenemos.

La mujer incierta (Piedad Bonnet)



viernes, 9 de octubre de 2026

No dejes pasar en vano la primavera

Te despiertas con sueño, con ganas de darte media vuelta y seguir durmiendo. Te da pereza saltar de la cama y echar a andar. Unos recados por hacer, unas pocas gestiones y ya. Pero antes, un café, un rato de lectura, una parada antes siquiera de ponerte en movimiento. El libro que te acompaña hoy es Coloquio de invierno de Luis Landero. Las palabras del escritor te anclan y todavía da más pereza pisar la calle y cumplir con lo que te has propuesto hacer. Sin embargo, línea a línea, llegas a una que es justo la que necesitabas: "No dejes pasar en vano la primavera". Y de pronto sabes que tenías que llegar ahí para que el desánimo desapareciera. Esas palabras te esperaban hoy para espolearte, para recordarte que cada día es único e irrepetible, que no puedes dejar pasar las horas como si no tuvieran valor, que la apatía mata cualquier posibilidad de encontrar algo bueno en el camino, que te tapa los ojos y te anestesia. Por lo pronto, las palabras de Landero te hacen prometerte a ti misma que escribirás un rato y aquí estás, dándole a la tecla. Y, mientras lo haces, mientras tus dedos pulsan a buen ritmo, te sientes más viva. Ya solo por el placer de buscar palabras propias, el día se vuelve más luminoso y esta tarde de otoño toma el vigor de una tarde de primavera. 

C.M.SB.



sábado, 12 de septiembre de 2026

Sin título

Guardaba las cartas en aquella caja de madera heredada de la abuela. Cada noche, antes de acostarse, abría esa caja. Así, mientras dormía, las palabras y voces de otros tiempos le hablaban al oído durante sus sueños. 

C.M.SB.

¿?