lunes, 24 de abril de 2023

Palabras para hoy

Supongo que queremos ser escritores los que nos fascinamos con lecturas tempranas y solo podemos pensar que querríamos hacer cosas como esas, producir en otros esa misma fascinación que nos secuestra.

(Martín Caparrós)

La palabra escritor

¿?


domingo, 9 de abril de 2023

CONSTANTES VITALES

Bajas las escaleras mecánicas y te adentras en los largos pasillos de la estación. Hay mucha gente. Unos caminan con paso decidido; saben a qué punto exacto se dirigen. Otros buscan con la mirada el lugar en el que tienen que detenerse para esperar. Son muchos los que no apartan la mirada del móvil, los que están sentados e, incluso, los que andan. Llegas a tu destino, a esa puerta marcada con el 01. Es el momento de detener tus pasos. Por más años que vivas no olvidarás nunca el sonido que se apodera de ese instante. Siempre te lleva a pensar en esos monitores que miden las constantes vitales del enfermo. En tu imaginación aparece esa línea luminosa que crea montañas o líneas planas en la pantalla oscura. Y tienes la absurda sensación de que ese espacio subterráneo e inmenso que nos contiene mide los latidos de cada corazón durante ese tiempo en el que todos aguardamos, en ese intervalo en el que cada uno está cerca de la partida. El sonido queda atrás cuando te sientas dentro del autobús, en esas sombras alumbradas brevemente por la luz artificial. Entonces te pones cómoda y, de alguna manera, te hermanas con los desconocidos que te rodean, con los que compartirán contigo el regreso, la vuelta a esa vida que has dejado atrás por unas horas.

C.M.SB. 

Fotografía: Javier Domínguez.


viernes, 31 de marzo de 2023

En obras

Cada día levantas un castillo de arena.

A tus pies.

En tu orilla.

Construyes una almena,

una torre,

un foso.

Cada día levantas un dique para salvarlo.

De las olas.

Del viento.

De las pisadas inconscientes del niño.

Cada día, cada mañana,

levantas un castillo de arena.

A tus pies.

En tu playa.

C.M.SB.

¿?


sábado, 25 de marzo de 2023

El insomne

El sueño, el ansiado descanso, se convirtió en un pez escurridizo que huía en el mismo instante en que Germán apagaba la luz. En ese preciso momento, sus ojos se abrían y sus pensamientos espantaban cualquier posibilidad de dormir. Una mañana, contrariamente a su costumbre, cogió un autobús para viajar al destino que le planteaba el día. El vehículo comenzó a moverse suavemente, con el bamboleo amable de una cuna, con un ronroneo de animal satisfecho. Germán sintió entonces la relajación de los músculos, el silencio de sus pensamientos, la placidez de poder dejarse ir. Sus ojos se cerraron y se hundió en un sueño profundo y reparador. A partir de ese día, jamás volvió a deshacer su cama. Los autobuses de largo recorrido pasaron a ser su nuevo dormitorio, ese espacio en el que, durante la noche,  uno deja de ser. Así, de extremo a extremo, a lo largo de los años,  recorrió el país. Sus sueños se encargaban de diseñar la ruta y el paisaje.

C.M.SB. 

¿?