jueves, 16 de marzo de 2017

Palabras para hoy

Fue ella quien hizo las maletas, fue ella quien eligió irse...
porque elegir es ya una parte del viaje.

Sueños de volar
(Teresa Marques / Fátima Alonso)
Kalandraka


domingo, 12 de marzo de 2017

Un momento

Paseo por un camino en el que ya se anuncia la primavera. Me siento a la sombra de un árbol, sobre la hierba. Una brisa ligera me despeina. También a Bosque. El aire mece su pelo blanco y negro. Sus ojos se mueven inquietos, pero,como siempre, vuelven a mí. Yo contemplo a las palomas que saltan de las cabezas de las farolas a las ramas de los pinos. Se desplazan de un punto a otro con vuelos cortos, eligiendo el observatorio perfecto. Aspiro el aire con fruición, como si quisiera llenar mis pulmones de esa felicidad pequeña, de ese momento que no cambiaría por ningún otro. 

C.M.SB.

Fotografía: C.M.SB.

viernes, 10 de marzo de 2017

Tan linda

Un viernes, una tarde de sol.
La piel tostada tras los meses fríos.
Cantos de pájaro y agua que cala en la tierra.
Gotas que brillan a los pies de un gigante.
Una piedrita azul entre otras muchas: blancas, marrones, grises como la ceniza.
Un hasta siempre en una tarde de sol. Tan linda.

C.M.SB.

¿?





jueves, 9 de marzo de 2017

Hábitos

Leí en una ocasión que uno tarda veintiún días en construir un hábito. Me pregunto si habrá que emplear el mismo tiempo para destruirlo.

C.M.SB.

¿?


domingo, 5 de marzo de 2017

Lluvia de interior

La nube quiso ser eterna y vivir entre las paredes del palacio. Le gustaba flotar sobre las balaustradas y desplazarse bajo los frescos de los altos techos. Se movía a su antojo a través de largos corredores, de sala en sala. De vez en cuando, para no perder la costumbre, dejaba caer unas gotas de lluvia sobre la cara sorprendida de los turistas.

C.M.SB.


Fotografía: Pablo Genovés

viernes, 3 de marzo de 2017

Tierra roja

Pasas un par de días fuera y, cuando vuelves a tu ciudad, te reencuentras con ella, con esa vieja amiga de siempre. Sin embargo, en cierto modo, la sientes extraña, ajena. Ha bastado ese breve lapso de tiempo, dos días escasos,  para hacerte a un nuevo ambiente, a una nueva habitación, a un nuevo paisaje, a un nuevo ritmo. Vuelves a tu ciudad, a tu vida, a tu rutina, a esos hábitos que marca el día a día y cuesta recuperarlos, hacerlos tuyos otra vez. 
Deshaces la maleta y colocas las cosas en su sitio, llenas la lavadora, te duchas y, poco a poco, te vas desprendiendo de olores e impresiones que te han absorbido durante cuarenta y ocho horas. Paulatinamente te incorporas a la realidad, te acomodas en ese sillón que ya tiene tu forma y agarras la almohada antes de dormir con la seguridad que proporciona lo conocido. Y sí, se apodera de ti la sensación de bienestar y, sin quererlo, se te escapa un suspiro.
Amanece. Y sales a la calle a hacer todo lo que la jornada te presenta y, antes de subir al coche, te fijas en las ruedas. En ellas, pegada, incrustada, hay tierra, esa tierra arcillosa que has recorrido a lo largo de dos días. Y, de repente, todo vuelve a ti: ese paisaje en el que se mezclaban el rojo, el verde y una gama infinita de marrones; esos árboles aislados y sus ramas abiertas hacia el cielo; esos pueblos de casas blancas; esas llanuras inmensas salpicadas de almendros en flor; esas carreteras sin curvas; esos tractores trabajando el campo; toda esa historia escrita en las piedras...
Arrancas y, mientras circulas por las calles de tu ciudad, la tierra roja va dejando una huella invisible sobre el asfalto.

C.M.SB.

Fotografía: C.M.SB.

jueves, 2 de marzo de 2017

Palabras para hoy

Después de todo, así funcionamos los seres humanos. Si vemos un círculo a medio hacer, trazamos lo que falta para completarlo.

El tesoro de herr Isakowitz
(Danny Wattin)


¿?