miércoles, 18 de enero de 2017

Aliadas

En este pequeño paréntesis que se abre en el día, me concedo el regalo de sentarme frente a la pantalla. De fondo, nuevamente, suena música que viene de África. No entiendo las palabras de la canción que me acompaña y, sin embargo, me despiertan y me ayudan a sentir. Esa voz que llena la habitación me invita a dejarme llevar, a seguir el ritmo a mi manera: pulsando las teclas y permitiendo que una parte de mí se quede prendida de estas líneas. Las palabras, una vez más, se convierten en mis aliadas imprescindibles. 

C.M.SB.

¿?



lunes, 16 de enero de 2017

Cosas que ya no existen

Hace unos días terminé de leer Cosas que ya no existen de mi admirada Cristina Fernández Cubas. Lo elegí dejándome llevar por el nombre de la autora, pero también por el título. Es tan larga la lista de personas, cosas y circunstancias que ya no están presentes y que jamás volverán. Así, de pronto, me viene a la memoria una tiendecita de ultramarinos situada junto al portal de mi infancia. Recuerdo sobre todo los estantes llenos, la mezcla de olores, el papel de estraza, la balanza... Allí, como era costumbre entonces, se compraba a granel y, mientras tanto,  se hablaba de la vida y milagros del vecindario. Ahora me veo delante del mostrador observando fascinada aquel universo donde todo cabía. Poco podía imaginar en esos momentos que, muchos años después, en un día de enero, me sentaría a escribir unas cuantas líneas sobre ese mundo que formaba parte de mi existencia y que se fue para no regresar. 

C.M.SB.



viernes, 13 de enero de 2017

Las manos

Hace tiempo mientras espera a que suene el timbre. Pasea arriba y abajo de la acera. Se detiene y saborea el cigarrillo. Observa a una pareja de ancianos. La mujer camina erguida; él, un poco titubeante. Sus manos están entrelazadas. De pronto, una farola se interpone. Los ancianos se separan unos pocos centímetros, lo justo para sortear el obstáculo. A la fuerza, las manos quedan libres.
En el mismo instante en que el farol queda atrás, los dos extienden el brazo. Y las manos se buscan de nuevo.
Mientras a lo lejos suena un timbre, el humo del cigarrillo se pierde en el aire.

C.M.SB.

¿?



martes, 10 de enero de 2017

Escribir...

la nota que te espera a primera hora de la mañana para recordarte aquello que más temes olvidar, esa carta de despedida o esa declaración de amistad (o de intenciones), la interminable y monótona lista de la compra, el estribillo de esa canción que no deja de sonar en tu cabeza, la idea que te asalta y que quieres retomar un poco más tarde, el pensamiento que atrapas en pleno vuelo cuando caminas por la calle, el número de nubes que flotan en el cielo en el momento exacto en que levantas la mirada, el comienzo de una historia que no sabes cómo acabará... Escribir siempre y acerca de todo: de lo pequeño y de lo grande. Buscar y escoger las palabras con el mayor cuidado, sin ninguna prisa, o dejar que el reloj avance y permitir que ellas te encuentren a ti. Escribir ahora, en este preciso instante y contemplar cómo cada letra queda unida a la siguiente. Escribir para sentirte viva, para ser absolutamente feliz.

C.M.SB.

¿?

lunes, 9 de enero de 2017

Fin de vacaciones

Cambias la hora del despertador y suena, muy temprano,  con esa voz impertinente y archiconocida de la rutina. Te enroscas la bufanda nueva y sales a la calle. Habrá que poner buena cara y retomar el día a día  en el punto exacto en que se dejó. O casi.

C.M.SB.

¿?