domingo, 11 de octubre de 2015

El viaje sin fin

Ayer acudí a mi cita anual con la Feria de otoño dedicada al libro viejo y antiguo. Y, como cada año, disfruté (h)ojeando libros, postales, programas de cine, fotografías... También, como cada año, no pude evitar pensar en el largo recorrido de esas palabras e imágenes que han ido pasando de una mano a otra, de un dueño a otro, de una biblioteca a otra, hasta llegar a esos puestos blancos del Paseo de Recoletos. Esa idea me gusta, ese viaje sin fin de los objetos de segunda mano, esas huellas del pasado, esas vidas anónimas que se esconden entre el papel amarillento, esa herencia que nos han legado los desconocidos. 

C.M.SB.


viernes, 9 de octubre de 2015

El puente

Todo el mundo pregunta qué vas a hacer durante el puente. Y es que parece existir la obligación de planificar el tiempo y, sobre todo, de ocuparlo. Hay que estrujar las horas, viajar, cubrir cada hueco de la agenda, aprovechar cada minuto. Sin embargo, en este puente, lo que más me apetece es dejarme llevar, esperar y ver qué surge, sentir que realmente estos tres días son libres.

C.M.SB.


miércoles, 7 de octubre de 2015

Sin título

Lanzó la caña para pescar un sueño.
Esperó a la noche.
Y la luna cayó en su anzuelo.

C.M.SB.

Christian Schloe







jueves, 1 de octubre de 2015

Empieza...

un nuevo mes. Me asomo a la hoja del calendario y me pregunto qué nos traerá. Espero que, entre otras cosas buenas, tiempo para escribir.

C.M.SB.


jueves, 24 de septiembre de 2015

El bazar de las sorpesas

El otro día y después de muchos años, volví a ver El bazar de las sorpresas. Se trata de una película dirigida por Ernst Lubitsch en 1940. Guardaba de ella un grato recuerdo y he de decir que, al verla por segunda vez, disfruté tanto como en la primera. Traspasé las puertas de esa tienda de regalos en la que transcurre la vida de unos personajes a los que reconocí como viejos amigos. Sin moverme del sillón viajé a ese Budapest en blanco y negro, a esa ciudad de mentira por la que caminé sorteando los copos de nieve artificial. Durante noventa y cuatro minutos el universo se redujo y adquirió las pulgadas del televisor. Todo un mundo encerrado en la pantalla. Una delicia. 

C.M.SB.

James Stewart y Margaret Sullavan

lunes, 21 de septiembre de 2015

Sin salida

Juntos se adentraron en el laberinto y juntos olvidaron que deseaban salir de él. En cada giro perdieron un recuerdo, una cara, una fecha, un nombre. Juntos lo olvidaron todo. Así anduvieron largo tiempo, cogidos de la mano, sin olvidar reírse del aprieto en el que estaban metidos.

C.M.SB.

L. Bargalló