En retrospectiva es fácil hacer esos balances y creo que son pocos los que pueden decir que han sido absolutamente fieles a ellos mismos. Pero como Sacks, me pregunto: << ¿Y si esta circunstancia y la otra y la otra hubieran sido distintas, qué clase de persona habría sido yo? ¿Qué clase de vida habría llevado?>>. Somos azar. Somos causas y efectos. Voluntad, pero también destino. Como dice en alguna parte Milan Kundera, estamos condenados a escribir nuestra vida en borrador sin posibilidad de pasarla jamás a limpio. Y así, entre la consciencia y la inconsciencia, vamos tejiendo torpemente -y pinchándonos cada tanto la yema de los dedos- la única vida que tenemos.
La mujer incierta (Piedad Bonnet)




