lunes, 26 de enero de 2026

El color de la memoria

Caminas en una mañana fría y te cruzas con una chaqueta color pistacho. La lleva una mujer. No ves su cara ni ningún otro rasgo de su persona. La chaqueta absorbe tu atención por completo. Ese color te hace volar a otra chaqueta. La compraste hace muchos años en una calle céntrica de Madrid y se convirtió en una de esas prendas que se vuelven comodín cuando no sabes qué ponerte, de esas que nunca te fallan. El color te hace volar a otra época, a algunos bares, a muchas canciones, a sueños muy diferentes de los de ahora. Ese color pistacho te hace regresar por un instante a un nombre que ya está casi borrado y ese, a su vez, te hace saltar sobre otro cuyas letras están cada vez más vivas, más presentes. Esa chaqueta, ese fogonazo de tela y color, te lleva sin tú pretenderlo a aquella que tú eras entonces. Y te cuesta identificarte con ella. Claro que te cuesta. Porque está lejos, porque es muy distinta. Entonces, en ese leve desconcierto, piensas en el curioso artefacto de la memoria. Salta sin que tú aprietes ningún botón. Se activa sin tu intervención, sin tú quererlo. Tus ojos detectan un color y, zas, los recuerdos te difuminan el presente y te hacen regresar a un tiempo que parecía olvidado. Qué gran poder el de la memoria. Es tan potente, va tan a lo suyo, que nos rinde y nos tiene a su merced. 


C.M.SB.

¿?


miércoles, 14 de enero de 2026

Esa desconocida

No sabes su nombre, pero conoces de memoria el olor de su perfume. No sabes cómo se llama, pero sí qué tipo de ropa le gusta. También qué prefiere como desayuno. Es educada al dar los buenos días y siempre lee las noticias en el móvil. De lunes a viernes, os sentáis a muy poca distancia la una de la otra. Oís las mismas canciones y os envuelve el mismo olor a pan recién hecho. No sabes su nombre y, sin embargo, sabes con certeza que disfruta de esos minutos tanto como tú. Lo notas en sus gestos, en lo poco que tarda en ocupar su asiento habitual, en la repetición de sus rituales. No, no sabes cómo se llama, pero casi es seguro que mañana volverás a estrenar el día con el sabor de un café y que, con el primer sorbo, estarás compartiendo espacio y rutinas con esa desconocida. 

C.M.SB.

¿?


domingo, 11 de enero de 2026

Un regalo, un nuevo horizonte

Un obsequio, el horizonte de nuevas historias. Un título y una cubierta que asociarás ya para siempre a la persona que te regaló el libro, a ese lugar, a un estado de ánimo. Un recorrido por tus estanterías es un recorrido por tu vida, por sus diferentes momentos, por todos los nombres de quienes adivinaron tus gustos o estuvieron atentos a tus deseos. Sin duda, quien se asome a tus libros, se asomará un poco más a ti. 

C.M.SB. 


 

jueves, 8 de enero de 2026

Ese lápiz inquieto

No se da cuenta, no. Está demasiado absorta en la observación de la minúscula hormiga que ha comenzado su recorrido pared arriba. A ella le gustan esos pequeños detalles, ver la vida que otros no ven. Sin prisa. Olvidar el reloj forma parte de su esencia, de su libertad. Y ahí está, parada en una calle céntrica, la mar de entretenida. Ni siquiera puede imaginar que alguien la observa con la misma curiosidad con la que ella contempla los pasitos del insecto. Seguro que le daría la risa si supiera que Ana la está dibujando, que está estudiando su postura, su manera de sostener el paraguas, la forma de su sombrero, la leve caída de sus gafas. Seguro que se asombraría si supiera que pronto será parte de una gran familia. Todos sus miembros viven en cuadernos de dibujo. No se da cuenta, no. Ana acaba de trazar dos pájaros muy cerca de su figura. Y es que ese lápiz inquieto es amigo del movimiento y del vuelo. 

C.M.SB.


Dibujo de Ana Fernández Encabo.

 

viernes, 2 de enero de 2026

Propósito de año nuevo

Tardas un segundo más de lo esperado en girar el volante a la derecha. Un segundo. Uno. Y ya está pitando el de detrás. Es un pitido largo, malhumorado, apremiante. Y tú, que ibas tan tranquila, te enfadas, te aceleras. Giras un segundo más tarde de lo debido a la derecha y pitas al otro. Le pitas mientras ves que se aleja por otro desvío. Sí, caes en su trampa y pitas malhumorada. A modo de desahogo, de reivindicación, de protesta. Pero no te sirve. Lo único que hubiera valido, que te hubiera valido a ti,  habría sido responder con toda tu calma a la tiranía de los impacientes. Anotado queda para el próximo giro. 

C.M.SB.

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martes, 30 de diciembre de 2025

El entusiasmo

Risas entre amigos, un destino al final de la carretera, un beso inesperado...  

C.M.SB.

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jueves, 25 de diciembre de 2025

Palabras para hoy

 «Usted no escribirá nada sobre esto, me preguntó o me ordenó mi papá, su índice elevado, su tono a medio camino entre súplica y mandamiento. Pensé en responderle que un escritor nunca sabe de qué escribirá, que un escritor no elige sus historias sino que éstas lo eligen a él, que un escritor no es más que una hoja seca en el soplo de su propia narrativa. Pero por suerte no dije nada. Usted no escribirá nada sobre esto, repitió mi papá, su tono ahora más fuerte, casi autoritario. Sentí el peso de sus palabras. Por supuesto que no, le dije, quizás sincero, o quizás ya sabiendo que ninguna historia es imperativa, ninguna historia necesaria, salvo aquellas que alguien nos prohíbe contar.»

Duelo (Eduardo Halfon)

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